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Pat 10

 

-Hola don Tomas, hoy no hay juego.

-No hoy descanso, tiene un momento quería hablar con usted.

-Si ahora mismo, faltaría mas. Dígame.

-Conoce a Nicoll.

-Si la morena, es una clienta asidua en verano.

-Tengo entendido que tiene una deuda pendiente.

-Como sabe eso?

-No se preocupe ella me lo ha contado.

-Si es la primera vez, nunca antes había dejado de pagar sus deudas.

-Yo respondo por ella, si en una semana no le paga lo haré yo.

-Tiene negocios con ella?

-No, solo confío en ella, pasa una mala racha y no es cuestión de romper su

prestigio por una tontería.

-De acuerdo, no se preocupe. Aguantare la deuda una semana sin comunicarlo.

-Gracias, Alberto.

-No se preocupe, no hay de que.

A mi regreso a la terraza vi en la mesa sentados con fuji a dos jóvenes, en

vez de dirigirme a la mesa, me quede en la barra detrás de forma que no

pudieran verme. Quería ver si era capaz de cumplir mis ordenes, y de paso

regocigarme de su vergüenza, los jóvenes parloteaban y se reían, fuji no

abría la boca y seguía con la mirada baja, estaría dudando entre aguantar

mis normas y seguir callada y humillada o plantarles cara y desobedecerme.

Cuando creí que ya había pasado suficiente tiempo me acerque a la mesa,

dándole un beso en la mejilla dije,

-No me presentas a tus amigos?

Me miro roja de vergüenza , su mirada me recordó la de las ovejas cuando van

al matadero.

-Es muda? Pregunto uno de los chicos.

-No, como va a ser muda una preciosidad como esta, solo habla cuando yo se

lo permito.

Los jóvenes se miraron entre si con cara desconcertada, a la vez que se

levantaban y se disponían a marcharse.

-Fuji, no te vas a despedir? Deséales las buenas noches.

Con voz quebradiza les hablo,

-Les deseo que tengan buenas noches señores.

Apresuradamente y sin contestar desaparecieron.

-Parecen que tienen prisa? Me tendrás que explicar que hacían contigo. Te

dejo dos minutos sola y ya estas buscando compañía, y no es suficiente con

uno que encima buscas dos.

-Perdóneme mi Señor, le juro que no ha sido culpa mía, que no les he hecho

nada. Gracias que llego, lo estaba pasando muy mal. Siguiendo sus reglas

aguantaba sin decir palabra, sin saltar a ese par de imbéciles.

-Pues parecían muy contentos.

-Perdóneme señor, será lo ropa que llevo, no puedo evitar que los hombres me

miren.

-Me reprochas, tu me reprochas que te vista como me apetezca.

-No mi señor, perdón, perdón, no quería decir eso.

-Vale ya, sube a la habitación, desnúdate y espérame de rodillas hasta que

llegue yo.

-Tardara mucho.

-El que crea necesario, venga mueve el culo. No se te ocurra entretenerte

con nadie.

Se puso en pie y con su gracioso andar con pasitos cortos desapareció. Quede

tranquilamente saboreando el puro, dejando pasar el tiempo, consciente de

que aumentaría la incertidumbre de mi pequeña. Cuando llegue a la

habitación, permanecía arrodillada en medio de la estancia. El cuerpo

formaba ángulo recto con sus piernas que permanecían pegadas al suelo

ligeramente separadas entre si, los brazos caían a cada lado del cuerpo con

las palmas hacia delante, la cabeza ligeramente inclinada hacia delante.

-La imagen que recreas es casi perfecta, creo que deberías quedarte así para

siempre.

-Si usted quiere lo haré.

-Quien te ha mandado hablar.

-Perdón señor.

-Levántate y prepárame el baño, también quiero que me des un masaje.

Necesito quitar la tensión del día. Estas caliente ¿verdad? te ha gustado

exhibirte delante de la gente, he notado como te recreabas con los

movimientos.

- Si mi señor, me ha gustado mucho, no sabia que fuera capaz de exhibirme en

publico, siempre he sido pudorosa, con usted me siento segura, me dejo

llevar a sus ordenes sin cuestionar el por que lo hace.

Después de recibido el masaje, con el cuerpo y el espíritu sereno me recosté

sobre la cama.

-Vanos a jugar un poco, sube a la cama , ponte a cuatro patas como las

perras, ofréceme el culo, separa mas las piernas. Vas a masturbarte, en esa

posición , utiliza la mano derecha. Quiero disfrutar yo, no tu, así que

estate pendiente a todas mis ordenes, concéntrate en lo que yo diga no en tu

placer, de tu boca solo quiero oír salir sonidos incoherentes, ninguna

palabra o frase que tenga sentido. Si has entendido asiente con la cabeza,

la escena la quiero con sonido no solo con imágenes.

Asintió con la cabeza levanto la mano derecha , apoyando el peso de su

cuerpo sobre la izquierda y se quedo a la espera de mis ordenes.

-Pellizca tus pezones, primero el derecho, luego el izquierdo, mas fuerte

eso es una caricia.

Presiono con saña su propia carne, mas fuerte que si lo hubiera hecho yo

mismo.

-Hayyyyyyyy. se escapo de sus labios.

-Bien, ves como sabes hacer bien las cosas, tira de tus anillas hasta que se

tense tu piel, un poco mas, venga que puedes hacerlo. Basta ya, empieza a

acariciarte el coño despacio empieza por el clítoris, movimientos

circulares, mas rápido.....

-Siiiiiiiiiiiii, si,si, si, augh, augh, si, si, siiiiiiiiiii.

-Pellizcate el clítoris, haber si el dolor calma tu excitación, pellizcos

cortos y seguidos hasta que te diga basta. Ya vale, cógelo con dos dedos y

oprímelo que no se te escape.

Continua masturbándote, mete dos dedos dentro, que bien entran no ha hecho

mella el dolor en tu placer, Que puta eres.

-Oh, oh, ooohhhh, si si aughhh, aughhh, si, si si,

-Saca los dedos del coño, metelos en tu culo, de golpe.

-Hay, ahg, ahg, ahg, uuummmm, uuummm, uuummm.

-Pronto pasas del dolor al placer. Basta no quiero que te corras, date la

vuelta , sigue de rodillas , las manos a la espalda, quiero una buena

mamada, haber como te portas, la posición es incomoda ¿verdad? te gustaría

cambiarla?, pues no sigue así demustrame la capacidad de sacrificio como,

eres capaz de dar placer a tu Amo sin esperar disfrutar tu.

Su pequeña boquita intentaba engullir la masa de carne que estaba en su

punto álgido, su lenguecita vibraba incansable a la vez que sus labios

succionaban de forma delicada, una sensación intensa, plena, muy placentera

me invadía, era imposible reprocharle nada , se la sacaba de la boca, su

lengua recorría toda la superficie, llegaba a los testículos tensos ya de

tanta manipulación, los lamía y se los metía en la boca rozándolos levemente

, sin ejecutar ningún tipo de presión sobre ellos, pasaba de uno a otro

entreteniéndose en la unión de los dos bajando hasta donde su lengua le

permitía llegar, su espalda estaba arqueada y tensa al máximo, daba la

impresión que estallaría en cualquier momento. Volvió a metérsela en la

boca, hacia esfuerzos indescriptibles aguantando las nauseas para poder

abarcarla entera en su garganta, era imposible demasiada herramienta para

una funda tan pequeña, ella sola se indignaba de no poder conseguirlo.

Estaba a punto de correrme todos mis esfuerzos por alargar el momento al

máximo eran inútiles, y lo inevitable sucedió. Una orden la hizo dudar un

momento, enseguida comprendió lo que quería y continuo su cometido.

-No te tragues nada hasta que yo te lo diga, aguanta todo en la boca.

Cuando termine de correrme se incorporo y fue cuando le grite,

-Trágatelo, AHORA.

Se lo trago y bajo la cabeza esperando ordenes.

Ve al cuarto de baño, a por una esponja y una toalla y límpiame.

-Si señor, enseguida.

-Aséate, dormirás atada, no me fío de ti, seguro que cuando me duerma te

tocaras hasta correrte.

Sabia perfectamente que no seria capaz de masturbarse, aunque ahora

seguramente me odiaría o por lo menos estaría tensa, también sabia que en

cuanto se serenase tomaría conciencia de su condición y me lo agradecería.

-No tienes nada que decir?

-Gracias mi señor ha sido agradable darle placer, ya sabe que si no me lo

ordena no me tocare.

-Lo se?

La pregunta no se la esperaba y se quedo callada. Pasamos a la otra

habitación la espose a la cama y la deje sin despedirme.

A la mañana siguiente quede a comer con John para acabar de una vez con el

asunto, viaje a Sevilla donde había quedado. Fuji me acompañaba,

aprovecharía para comprarle algo mas de ropa. La comida y los negocios los

despache pronto, mientras fuji esperaba en el coche sola y callada.

-Tienes hambre?

-Un poco, pero si usted lo dice no comeré.

-Vamos comerás algo, y te comprare algo de ropa. Te queda bien el vestido

rojo, voy hacer como Nicoll con su muñeca, toda la ropa que llevaras será

oriental siempre vestirás así.

-Como usted diga.

La tarde paso amena, las compras fueron satisfactorias, el negocio acabado y

ya podía decir que no tenia nada que hacer en lo que quedaba del mes. A

nuestro regreso vi a Esther que nos esperaba en el hall del Hotel.

-Eres puntual.

-Me ha costado mucho aguantar hasta ahora, quería venir a mediodía y no sabe

bien la desazón que he tenido que soportar.

-Que esperas que pase esta noche?

-No lo se, algo, cualquier cosa que me ayude a comprender.

-Esta noche va a ser especial, vas a ver otra cara de la sumisión, una cara

mas profesional. Vas a conocer a una verdadera Ama, y sus sumisos. Esta es

fuji, es mi esclava personal. Hoy no participaras en nada, solo miraras y

aprenderás. Primero hay que averiguar que es lo que ocultas en tu cabecita.

-Johho, pues vaya. Una semana esperando para nada.

-No tengas prisa por vivir. Todo llegara, ten paciencia. Espera en el bar,

enseguida bajaremos a cenar.

Subimos a la habitación a asearnos y cambiarnos de ropa, fuji se puso un

vestido de seda brocada en verde esmeralda brillante , le llegaba hasta los

tobillos, tenia dos aberturas laterales, una a cada lado, desde la cadera

hasta abajo, dejando ver las piernas de forma alterna según andaba.

Cuando bajamos al bar, Nicoll con sus chicos ya había llegado, había

cambiado ligeramente su atuendo, vestía una blusa blanca semi transparente

con los cuellos excesivamente grandes, bajo ella resaltaba un sujetador

negro, puesto con la intención de provocar, una falda abierta de napa negra,

ajustada en las caderas y suelta en la parte de abajo, no pasaba de la mitad

de los muslos sus dos partes se unían el lado izquierdo por una hebilla

plateada, las medias de rejilla negra y unos botines de tacón muy fino. Sus

perritos vestían de la forma acostumbrada. Le salude y Esther se unió al

grupo, hice las presentaciones.

-Esther, esta es Nicoll.

-Nicoll, esta es Esther.

-Encantada.

-Encantada. Quien es esta ?- Pregunto Esther.

-No te das cuanta que ella no a preguntado nada, empieza a controlar tus

preguntas, lo que tengas que saber, se te dirá en su momento. Mientras tanto

permanece callada.

El tono de mi voz y una mirada fulminante la dejo desarmada, roja de

vergüenza no era capaz de reaccionar.

-He dispuesto dos mesas, en una nos sentaremos Nicoll y yo en la otra los

demás.

Solo Esther me miro y pareció contrariada.

-Te queda mucho que aprender, no me hagas empezar antes de tiempo, siéntate

y procura mantenerte callada. -Dirigiéndome a Nicoll .- Has traído diferente

vestuario?

-Si, mi intención es que quede gratamente satisfecho.

-Que hay debajo de la falda?

-Quiere verlo?

-No, me conformo con que me lo digas tu. Ya lo veré mas tarde.

-Nada, debajo voy desnuda. No le agrada?

-Tu, deberías saber como vestir a las sumisas.- Sumisas lo dije de forma

pausada masticando cada letra. Se dio por aludida, pero mantuvo el tipo.

-A parte de la muñequita, no frecuento muchas, son los hombres los que

vienen a mi.

-Fuji,- llame elevando un poco el tono de mi voz- Acércate, enseña a Nicoll

como debe sentarse una sumisa.

Este viaje di de lleno en la diana, a Nicoll se le desencajo el gesto.

-No hace falta, que una perra me enseñe nada. -Respondió colérica-

-No tendría que hacerlo si tu hicieras las cosas como deben hacerse. Acaso

has olvidado tu compromiso? Debo recordártelo de alguna manera especial?

-Perdón señor ha sido un descuido, no volverá a ocurrir- Se puso en pie,

levanto su falda de forma pausada, recreándose en el movimiento, sin

importarle quien estaría mirando y volvió a tomar asiento.

-Espero que así sea, o tendrás que comer en la otra mesa, fuji vuelve a

sentarte en tu sitio.

-Gracias mi señor.

-Esto es un puta obediente. Así deberás ser tu , ya procurare que no lo

olvides.

-Puedo hacerle una pregunta,

-Dime

-Donde ha encontrado esa china o japonesa?

-Son dos preguntas, es japonesa y si te digo como la he conseguido no te lo

vas a creer a si que no te lo digo.

-Perdone por la pregunta, no quería molestarle.

-Tengo el cordón del zapato suelto, arrodíllate y átalo.

-Aquí ?

-Si te parece nos vamos a la piscina.

-Perdón, quería decir, delante de la gente.

El comedor del restaurante estaba bastante concurrido.

-Acaso te avergüenzas de servirme. Quieres que llame a Fuji y ver como ella

no solo lo hace si no que los besa?

Roja de vergüenza y de ira se arrodillo, sintiendo como se le clavaban todas

las miradas de la gente de alrededor. Los zapatos estaban perfectamente

atados, lo que aumento en grado sumo su humillación. Compendio el juego y

muy despacio bajo sus labios hasta la fina y brillante piel y beso cada uno

de los zapatos.

-Gracias señor por permitirme besar sus zapatos.

-Parece que has entendido mis intenciones. Fuji y Esther vendrán e mi coche

os seguiremos hasta tu casa.

-No va a fumar hoy?

-No me digas que has estado soñando en hacer tu la escena de ayer?

-Si -Dijo de forma tímida- Parece mentira que un gesto tan simple pueda

hacer que me caliente tanto.

-No es el gesto, si no las ganas de complacer.

-Fuji, ve a por un puro como el de ayer, no, espera ve tu Nicoll. Vuelve a

tu mesa Fuji.

-Me deja que se lo encienda, ayer me fije muy bien como hacerlo?

-No, lo encenderé en tu casa. Vamos.

Los chicos se portaron muy bien, no dijeron ni una palabra durante la cena

incluida Esther la novata, que miraba atenta la forma de comportarse de los

otros.

-Nicoll, una vez que lleguemos a tu casa quiero que entréis y lo preparéis

todo, nosotros entraremos mas tarde.

-Ya tengo todo preparado.

-No repliques, si tienes todo preparado te arrodillas y esperas así hasta

que me apetezca entrar.

Yo conducía mi coche, ordene a fuji y a esther que se sentaran atrás, la

pelirroja imitaba los movimientos que mi japonesa hacia al sentarse, pudo

ver perfectamente el coño depilado y los aros que pendían de sus labios, se

quedo atónita asombrada ante su descubrimiento, sus ojillos reaccionaron y

empezaron a brillar de una forma lúdica, de placer. Hizo lo mismo que ella ,

me fije que llevaba medias con liga incorporada de esas que llevan un banda

de silicona para que no se caigan, un punto a su favor, también llevaba

bragas y unos finos zapatos de tacón , esta noche todavía no me había fijado

en ella con atención, su vestido vaporoso, de un estampado de florecitas y

tonos suaves, contrastaba enormemente con el brillante de la otra chica. Se

había maquillado ligeramente y francamente estaba muy bien.

Llegamos a una urbanización limpia y ordenada, denotaba cierto nivel, todas

las casas tenían su parcela con jardín, el descapotable se detuvo, y yo

detrás de el, se abrió la puerta y pasamos con los coches, los tres

pasajeros del coche delantero bajaron y entraron en la casa.

-Vosotras no, quedaros en el coche. Esther, arrodíllate y cómele el coño a

fuji, me parece que te gustara tocar sus anillos,¿ no es

así?.................