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Retazos de una vida

Final

 

 

- Entiendo Teresa que lo hagas por amor, pero el otro es totalmente distinto.

- Se que son distintos caminos para un unico placer, los dos llevan al mismo sitio. Soy cobarde he pensado muchas veces en desaparecer, en desaparecer de la faz de la tierra, cuando llega el momento me quedo sin fuerzas. Asi que he decidido pasar a las ligas mayores aunque eso sea mi destruccion. Ya ves, soy asi y no puedo luchar contracorriente, el que se acerca a mi a ayudarme sale dañado.

- No digas tonterias, cada uno es lo que quiere ser.

- No, cada uno es lo que le dejan ser.

- Estas equivocada, el rumbo de una vida lo lleva cada uno. Pero BASTA YA!! de filosofia. Tu relato me ha puesto caliente. Vamos a Cuatro patas, quiero ver lo que es capaz de hacer una perrita. - Una sonrisa perversa apareceio en la cara de la chica. - Empieza a lamer los dedos de mis pies, tengo entendido que eso os gusta mucho.

Mirian levanto los pies apoyandolos en la esquina de la mesita y dejandolos colgados. Teresa comenzo a lamer dedo por dedo, metia el pequeño en su boca lo supcionaba con deleite, pasaba la lengua entre los dos dedos lamiendo sin tregua y seguia con el dedo de al lado. Cuando llego al dedo gordo unio los dos y metio ambos en su boca, alternaba las sacudidas de la lengua con la boca al completo en caricias interminables, cuando termino con los dedos siguio con las plantas, en una mimosa limpieza. Parecia extasiada, cerraba los ojos recreandose en su cometido, se notaba que le gustaba. Con que falcilidad se puede pasar de la nostalgia al placer, del dolor a la felicidad. Mirian se levanto, se dirigio a la cocina y volvio con un boll de plastico, lo dejo en medio del salon.

- Vamos perrita, quiero ver como mea una perra.

Teresa no se esperaba esa reaccion de la joven, quedo un poco paralizada pensando en si era una broma o era real. Tenia ganas de orinar pero no en esas condiciones.

- Vamos puta de mierda, eso es lo que quieres NO?

Empezaba a ponerse colorada, a sentir como el calor partia de su coño e inavdia todo su cuerpo.

- Venga mueve ese culo de guarra, y ponte en posicion quiero ver como tu sucia raja se abre y suelta el liquido.

Se movia sin querer, obedeciendo una orden que resonaba en su cabeza. Mientras Mirian se colocaba la braga que tenia el consolador.

- Acaso no quieres ofrecerme ese espectaculo? No quieres obecer mi orden? Dimelo y me marchare, ya no quiero perder mas tiempo.

- No mi señora , no , por favor hare todo lo que me pida, no me deje ahora.

Se coloco sobre el boll separo las piernas al maximo y se inclino hacia adelante, comenzaba a escucharse el liquido contra el recipiente.

- Que eres?

- Una cerda mi señora, una puta que solo piensa en su placer, una basura sin lugar donde ser recogida.

- Que haces?

- Cumplo sus ordenes, suelto los liquidos de mi sucio cuerpo.

El boll se llenaba, se oian gemidos entrecortados acompasados de movimientos de riñones. Cuando hubo terminado, la chica tiro de ella hacia atras dejando la cara justo encima del humeante liquido.

- Te gusta verdad? Te gusta ver tus liquidos. Baja la cara, metela dentro. No me hagas repetir la orden . No pienses, tu no estas para pensar, solo para obedecer.

Teresa comenzo a bajar la cabeza sumisa, empeza a saborear la indignacion y el asco, a la vez que el calor del liquido rozaba su piel. Tras ese primer momento de asco dudaba si beber ese dorado liquido, la tentacion era grande. Mirian comenzo a meterle su protesis de gelatina en el humedo coño, despacio sin prisas, toda la cara estaba ya sumergida, un atisbo de escocor comenzo a nacer en sus ojos, no fue suficiente para impedir saborear ese momento. La polla seguia entrando y saliendo de ella. Tuvo el pensamiento de no volver a sacar la cabeza , de ahogar su vida en sus propios orines, notaba como el aire comenzaba a faltarle, la sensacion de placer aumentaba. Sentia la presion de su corazon en sus sienes, retumbaba acompasado dentro de su cabeza, el calor de la entrepierna crecia, se apoderaba de todo su ser, cada uno de sus poros exhalaba ya el olor del celo, sus recuerdos se agolpaban, los revivia en la eternidad de esa fraccion de segundo. Mirian tambien sentia esa excitacion y empujaba con fuerza, con rapidez. El desenfreno habia aparecido ya y la cabalgaba sin miramientos. Teresa sentia ya desvanecerse los recuerdos, veia como el tupido velo negro comenzaba a apoderarse de sus ser, estallaba en ella el placer, se derrumbo sobre si misma volcando el boll, arrastraba a Mirian en su caida, permanecio inmovil unos momentos, empapada por completo en sus propios orines, una tosecilla rompio el silencio, la tos se hizo mas fuerte, volvio a repetirse, a la vez que el color vovlvia a sus pensamientos. Mirian perdida en su propio placer, ni tan siquiera se entero que Teresa habia estado a punto de morir. Tampoco ella quiso decir nada. Despidio a la chica sin muchas explicaciones y se quedo meditando impregnada en su propio olor. Pasaron los dias, Mirian y Salome, habian intentado ponerse en contacto con ella sin ningun exito. Tampo era muy de preocupar, era verano y podia haber salido de viaje. La vida en las farolas continuaba, la gente era diferente pero la mecanica las misma. Una noche calida, el coche oscuro hizo su aparicion, la tension aumento, nunca se sabia que podia ocurrir, los animos se crisparon. Pasaba lento pareceia como si fuese un desfile. En la parte trasera junto al rostro cinico y sonriente de el, pudieron ver la cara de Teresa sumisa, otra mas, penso Salome, un numero que añadir a la lista. Solo era eso, mostrar su nueva pertenencia exhibirla para que todos la viesemos