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Historias en blanco y negro 4
Hay veces que los recuerdos desembocan en arrebatos de nostalgia, alzamos la mirada a la negrura de la noche, intentando contener lo incontenible, y las estrellas se emborronan y su luz se difumina, y un suspiro hondo nace desde la esencia de nuestro ser........
Llovia, la noche cerrada invitaba a quedarse en casa, cogi una gabardina y el sombrero y sali a la calle, comence a vagar por las calles vacias. Me encontre frente a una puerta de madera maciza, como las que se hacian antes, pintada de verde, sobreella un tejadillo de pizarra, que permitia esquivar el agua que caia. A sus lados unos ventales cruzados por nervios de madera, dejando infinidad de cuadriculas de cristales multicolores, hoy no presagiaba nada bueno. Estaba alli y entre, el Maqui sonrio y empezo a servir una copa, Kitty se encontraba de pie, crei ver cierta mejoria en su vestuario, estaba cerca de mi taburete, donde me sente. Empece a degustar mi bourbon, sin hielo, era el primero del dia, quemo mi garganta, lo saboree con placer, ya tenia el segundo delante, este ya tenia hielo, pense en la eficiencia del camarero aunque mas bien creo que era mi falta de improvisacion, no se cuanto tiempo, llevaba frecuentando el local, tal vez un año, siempre habia bebido lo mismo, en mayor o menor cantidad pero siempre lo mismo. Evitando la mirada de la chica, puse mis ojos al fondo del local, vi un piano de mueble alto, la madera frontal parecia haber sido usada en un juego de dardos, estaba salpicado de pequeños agujeritos hechos con elemento punzante, aunque tambien pudo ser una punta de navaja, en juegos interminables de noches de espera. Segui mirando , habia mesas desnudas rodeadas de butaquitas, quise imginar que otros tiempos esas mesas tenian manteles de la misma tapiceria que las butacas, y sobre ellas unas lamparitas, ahora con la vista panoramica del local me daba cuenta que eso fue un piano bar. La chica me saludo, y tuve que devolver ese saludo, estaba incomodo, no sabia como enfrentar ese tema. La conversacion fue surguiendo sin mas, la chica hablaba sin ser preguntada, se le notabba euforica. Saque el tema de la droga, casi sin pronunciar la palabra, como mirandola del otro lado del cristal, su gesto se crispo. Por un momento quise, que se enfadara, que saliese corriendo, una salida nada honrosa pero si comoda para mi. No fue asi, me miro fijamente a los ojos, invitandomme a mirar dentro de ellos, invitandome a que viese la pelicula que por ellos pasaba. Sus palabras eran de amargura .....De que estaré hecha? de pasado sin presente, de sal de lágrimas, de caminos recorridos una y otra vez, de inseguridades reincidentes que se instalan sin ser invitadas como húespedes comodamente alojados en mi ser, acomodandose dentro de mi, amoldados. Tengo miedo... cuando miro atras y pienso que me aferro a la esclavitud de mi historia, para demostrarme no sé que. Sé que me conforta, soy hija del desamor, heredera de una leyenda mentirosa, hermana de la indiferencia, criada en un mundo de misería afectiva, donde los códigos autoritarios regían, donde los gestos cariñosos estaban prohibidos, vetados, donde la prioridad era el silencio, el miedo... donde las lágrimas solo se permitían por dentro, donde el único escape era la fantasia, donde predominaba el actuar y el pensar sobre el sentir. Donde no se pertenecía, donde el mundo colgaba de un hilo... donde el rincón era lo más acogedor. Ese mundo donde las formas eran una religion, donde se traficaba y negociaba con la soledad. Sé que el tiempo es mi mejor aliado, sé que dejaré todo atrás, aveces siento que logro salirme de ese círculo, que por mi mirada entran la luna las estrellas, las flores amarillas y violetas, se abre ante mi el mar y sus olas lavan y limpian... y mi ser se aferra a ser feliz. .......estas son las unicas palabras que quise recordar. Sus ojos estaban enrojecidos, a punto de llorar. En un atisbo de lucidez me senti un caballero y a punto estube de ofrecer mi hombro, no fue asi, el vaso me llamaba con insistencia, me gire y lo bebi de un trago. Ella permanecia inmovil, con su mirada lejana, le pregunte por la mujer, no quiso oirme. El bar estaba casi vacio y sin embargo el ambiente se podia cortar. A la derecha del piano, habia un escenario, mas elevado que el resto del local, el Maqui habia colocado un Karaoke, donde dias sin interes gente subia y cantaba mal junto a compañeros envalentonados por la copas. En la pared del fondo se distinguia lo que podia ser una puerta pintada. En dias como estos en los que se erizaba la piel, me venian a la mente las historias de Matias, contaban en comisaria que en otros tiempos, cuando la posguerra. El Tropicana fue sede de los amigos de los vencedores, entre ellos habia suminsitradores, gente capaz de conseguir cualquier cosa, por dificil que pareciese. Una nueva y pudiente clase social. Se contaban historias, de chicas y chicos desaparecidos, que los habian visto entrar y nunca salir, pero eran historias, nunca nadie investigo nada. Matias despues de bastantes tragos me decia que un dia entraria con un pico y tiraria la pared, la de pueta, y encontraria a su hermana, se le olvidaba en cuanto le volvian a llenar el vaso. Kitty seguia parada mirando la puerta de la calle, estaba convencido que en cualquier momento la abriria y hecharia a correr, una carrera contra el tiempo, obstaculizada por la lluvia, y asi fue, de repente desaparecio. El Maqui estaba de buen humor, se habia hecho con el bar no hacia mucho, cuando ya habia caido en decadencia, era de los que trabajaba para vivir exclusivamente, y se alegraba en los dias que el bar permanecia casi vacio y el trabajo escaseaba. Tras otro trago sali a mi soledad, no notaba la frialdad de la lluvia, mi vagar me llevo al parque, en mi soledad me senti basura, pero esa era la basura que habia, y era donde yo habia querido estar, esta noche el espectaculo era yo, yo y mi soledad, yo y mis miserias, nadie mas estaba en el parque, o tal vez si, en el banco con el pelo de paja chorreando estaba Kitty, tan sola, tan desvalida. Yo era el protagonista de esta escena, no solo el cronista, interpretando mi papel me acerque a ella, le agarre del pelo desde atras, tirando hacia abajo obligandola a levantar su cara, la bese en los labios, no se si grito, la lluvia tapaba los sonidos, magree sus tetas, meti la mano bajo la falda, a la vez que seguia besandola con fuerza, mordia sus labios, arrancaba sus bragas, notaba como pataleaba al principio, mi polla se puso dura, no recordaba la ultima vez que habia follado, hacia tanto tiempo. Tumbada en el banco la folle, por delante, por detras, en la boca, se dejaba hacer y yo hacia. Cuando termine me levante para marcharme, me sorprendio cuando me dio las gracias , esperaba insultos, reproches, pero no gracias, me dijo que se habia portado mal y merecia el castigo. Yo me hundi mas en mi miseria. Me desperte en mitad de la noche encima de la cama, empapado.
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