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Teclas de un teclado iluminadas en verde, vistas de cerca en la oscuridad

Chat de cibersexo

Cibersexo por escrito entre adultos: la sala del servidor con su gente medida, sin cámara, sin registro y con el consentimiento como única regla.

#cibersexo119 dentro

La sala rondaba las 145 personas cuando se contó, y lo primero conviene decirlo antes de que nadie pierda el tiempo: aquí se escribe. No hay cámara, ni vídeo, ni galería de fotos. Una parte de quien busca «cibersexo» llega esperando webcam y se encuentra con texto; mejor saberlo desde la primera línea que descubrirlo dentro.

Lo que dice la demanda medida

Las consultas de cibersexo suman cerca de 40.000 impresiones trimestrales en la red de la casa, y esconden un detalle que no se ve de fuera: «chat gay cibersexo» se busca más que «chat cibersexo» a secas. Es de los pocos rincones del mapa donde la consulta de ambiente adelanta a la general, así que la sala de Chueca está a un clic desde aquí y no por casualidad.

Que sea escrito cambia lo que funciona

El texto va más despacio que una cámara y obliga a decir las cosas. Eso, que parece una limitación, es justo lo que la gente viene a buscar: describir es más explícito que enseñar, se puede llevar el ritmo, se puede parar a media frase y se puede leer a la otra persona en lo que escribe y en lo que tarda. Quien se maneja bien aquí no es quien más rápido teclea, es quien atiende. Si te interesa ese lado del asunto, la sala de relatos de la casa es su pariente cercano: la misma herramienta, con otro propósito.

El consentimiento, también por escrito

La regla de la casa aquí no admite matices: el privado se pide en el canal antes de mandarlo, y nadie tiene por qué aceptarlo ni explicar por qué no. Una conversación se corta cuando a cualquiera de los dos se le acaban las ganas, y eso no se discute. No se piden ni se mandan fotos, no se dan datos personales —ni el nombre real, ni el pueblo, ni el trabajo, que juntos identifican a cualquiera— y lo que pasa en un privado se queda ahí: reenviarlo es motivo de expulsión sin aviso previo.

Cómo se entra

  • Apodo y entrar: se abren #cibersexo y #mazmorra en pestañas separadas.
  • Con cliente de IRC: irc.mazmorra.org, puerto 6697 con cifrado, canal #cibersexo.
  • El resto de salas adultas del servidor, con su gente al día, está en el directorio.

La cifra que encabeza la página está medida en nuestro servidor, no estimada, y se refresca dos veces al día. Como en todo el sitio, si la última medición ha envejecido se enseña una raya y no un número viejo disfrazado de actual.

Antes de entrar conviene leer las normas y los consejos de seguridad. Todas las salas, con su gente, en el directorio de canales.