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Seguridad

Cómo protegerte al chatear y al quedar con alguien.

Aquí se habla de prácticas que, mal hechas, hacen daño de verdad; y se conoce a gente a la que no has visto nunca. Estos consejos no son moralina: son lo que evita la mayoría de los disgustos que se ven en las salas.

En la sala

  • No des tu nombre real, tu dirección, tu teléfono ni tu centro de trabajo. Tampoco a alguien que lleve semanas cayéndote bien.
  • Cuidado con las fotos: una imagen con tu cara, un tatuaje o el fondo de tu casa te identifica más de lo que crees, y una vez enviada ya no la controlas.
  • Desconfía de quien pida dinero, regalos o «pruebas de sumisión» económicas, de quien tenga prisa por sacarte del chat a otra aplicación y de quien te presione para enviar imágenes.
  • Si alguien te amenaza con difundir algo tuyo, no pagues ni negocies: corta el contacto, guarda las pruebas y avisa a un operador.
  • Nadie tiene autoridad sobre ti por escribir en mayúsculas. Un protocolo se acuerda entre dos, no se impone a una desconocida en un canal público.

Negociar antes de jugar

Antes de una escena, aunque sea por escrito, hablad de qué sí, qué no y qué está por ver, de los límites duros que no se tocan, de los blandos que se pueden explorar, y de cómo pararlo. Una palabra de seguridad sirve precisamente para eso: se dice, se para, y no se discute después.

El consentimiento se puede retirar en cualquier momento y por cualquiera de las dos partes. Quien se enfade porque paras te está diciendo, gratis, que no es alguien con quien seguir.

Si quedáis en persona

  • La primera vez, en un sitio público y con luz: un bar, no una casa ni un local privado.
  • Cuéntale a alguien de confianza con quién quedas, dónde y a qué hora, y acordad un mensaje de aviso a una hora concreta.
  • Ve y vuelve por tu cuenta, con tu propio transporte y con batería en el móvil.
  • Nada de ataduras, privación de sentidos ni sustancias en un primer encuentro: sin confianza construida, ahí no hay palabra de seguridad que valga.
  • Si algo te da mala espina, te vas. No hay ninguna obligación de ser educada con quien te incomoda.

Cuida tu cuenta y tu equipo

Usa un apodo que no sea el mismo de tus redes sociales ni de tu correo, porque un buscador une esos puntos en un segundo. Comprueba que la dirección del sitio sea la de Mazmorra antes de escribir nada, y desconfía de enlaces acortados que te lleguen por privado.