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Un mapa de Sudamérica visto de cerca, con Perú, Chile, Argentina y Uruguay legibles y dos chinchetas clavadas.

LatinChat: la conversación de toda Latinoamérica

Un chat latino de verdad: México, Colombia, Perú, Argentina y el resto, cada país con su sala y su gente contada. Se entra con un apodo, sin registro.

#latinchat8 dentro

Latinchat es un chat que abarca Latinoamérica entera: la conversación que empieza en México a media tarde, sigue en Colombia y en Perú, y todavía está viva en Argentina y Chile cuando en España ya es de madrugada. Esa diferencia horaria es lo que hace que una sala latina no se apague nunca del todo. Se entra con un apodo, sin registro y sin dar un correo.

Qué se abre desde aquí

Tres salas. La de #latinchat, que es pequeña todavía. La de #latinoamerica, que ronda las trescientas ochenta personas y es donde está la conversación continental de verdad. Y #amistad, cerca de mil, que es la más poblada del servidor después de la de sexo. Las tres cifras salen del censo que se mide dos veces al día en el propio servidor; cuando no hay medición fresca, la página enseña una raya en lugar de un número inventado.

Cada país tiene su sala, y no todas se parecen

Es lo que distingue un chat latino de una sala grande en español: aquí las salas de país existen y tienen tamaños muy distintos. La mexicana ronda las novecientas personas y es la mayor de todo el servidor; Colombia pasa de cuatrocientas cincuenta, Perú de cuatrocientas cuarenta, Venezuela y Argentina van detrás. Debajo hay salas de ciudad —Bogotá, Medellín, Monterrey, Puebla, Rosario— con sus propias páginas y sus propias cifras.

Merece decirlo porque cambia la forma de entrar: en las salas grandes se conversa de todo y con mucha gente a la vez; en las de ciudad se queda. Quien busca lo segundo hace bien en abrir la de su ciudad además de esta.

El mismo idioma y quince formas de decir lo mismo

Lo primero que sorprende a quien entra por primera vez a una sala continental es cuánto se negocia el vocabulario. Un «ahorita» mexicano puede significar ya o dentro de dos horas, un «dale» rioplatense es un sí y un «bacán» chileno es un elogio. Nadie se corrige a nadie: se pregunta, se explica y la conversación sigue, y esa es buena parte de la gracia. Quien viene de un chat de un solo país tarda un rato en cogerle el aire y luego no quiere otra cosa.

También cambia el ritmo. Las salas de país tienen sus horas puntas y la continental no tiene ninguna clara, porque siempre hay una franja horaria despierta. Se nota en que las conversaciones son más cortas y se solapan más que en una sala nacional.

De qué va esta casa

Mazmorra funciona desde 2008 y es una comunidad adulta de BDSM y relaciones alternativas. Las salas que abre esta página son de charla corriente y no piden saber nada de eso, pero el sitio va de lo que va y es mejor saberlo antes de entrar. Mayoría de edad, consentimiento y ningún dato personal en sala abierta.

Mayores de 18. Lee las normas y la seguridad antes de entrar. Todas las salas, en el directorio.